
Psicólogo especialista en Dolor crónico en Bilbao y Online: menos sufrimiento, más vida
Terapia psicológica para el dolor crónico: ACT, activación conductual y psicoeducación del dolor
- El dolor que sientes es real, independientemente de lo que muestren o no muestren las pruebas médicas.
- Lo que ocurre en el dolor crónico es que el sistema nervioso puede quedar atrapado en un patrón de alarma que se retroalimenta: la señal de peligro se mantiene activa aunque ya no haya daño tisular que la justifique.1Gatchel, R. J., Peng, Y. B., Peters, M. L., Fuchs, P. N., & Turk, D. C. (2007). The biopsychosocial approach to chronic pain: Scientific advances and future directions. Psychological Bulletin, 133(4), 581-624. https://doi.org/10.1037/0033-2909.133.4.581
- La terapia no busca convencerte de que el dolor «es psicológico». Busca identificar qué factores están manteniendo ese patrón activo, y darte herramientas para que deje de organizar tu vida.
ÍNDICE DE CONTENIDOS
¿Es tu caso un posible dolor crónico? Realiza este TEST orientativo
Quizás no estás seguro de si lo que sientes tiene suficiente peso para buscar ayuda. Esa duda es muy frecuente. Las preguntas de abajo pueden ayudarte a orientarte.
Este test tiene únicamente fines orientativos y no sustituye una evaluación clínica profesional.
Si has respondido que sí a varias de estas preguntas, lo que sigue puede serte útil.
Cómo trabajo: identificamos qué mantiene tu sufrimiento y recuperamos actividades valiosas
Iñaki Sainz Moncalvillo – Psicólogo especialista en DOLOR CRÓNICO en Bilbao y Online
Colegiado n.º BI05347 — Colegio Oficial de Psicología de Bizkaia · Verificar colegiación
Graduado en Psicología por la UNED. Desde 2021 ejerciendo como psicólogo, con enfoque especializado en dolor crónico, síndromes funcionales y condiciones de salud con componente psicológico significativo, en el marco de las terapias contextuales.
Miembro de la ACBS (Association for Contextual Behavioral Science), registro internacional de especialistas en Terapia de Aceptación y Compromiso.
Cuando alguien llega a consulta con dolor crónico, lo primero que hago no es aplicar un protocolo. Es entender qué está pasando en su vida concreta: qué actividades ha ido dejando por el dolor, qué estrategias ha probado ya para controlarlo o aliviarlo, y qué coste está teniendo todo eso en lo que le importa.
La terapia ACT aplicada al dolor, la activación conductual y la psicoeducación del sistema nervioso son los marcos que uso. Pero la intervención siempre parte de ese análisis individual. No de un manual.
Ofrezco terapia presencial en Bilbao y online, con la misma estructura y seguimiento en ambas modalidades.
En la primera sesión, lo que hago principalmente es escuchar: qué situaciones has ido dejando de hacer, qué has probado ya, qué es lo que más está costando ahora mismo. No hace falta venir con nada preparado ni con una explicación ordenada. La evaluación empieza ahí, y a partir de ella diseñamos un plan de trabajo concreto.

Iñaki Sainz Moncalvillo. Psicólogo Dolor crónico Bilbao y Online
Técnicas psicológicas que utilizo en el tratamiento del dolor crónico
Entender cómo funciona tu sistema nervioso es fundamental:
- El dolor que sientes es real, pero podría no estar asociado a una causa física concreta.5Moseley, G. L., & Butler, D. S. (2015). Fifteen Years of Explaining Pain: The Past, Present, and Future. Journal Of Pain, 16(9), 807-813. https://doi.org/10.1016/j.jpain.2015.05.005
- Es posible que sea una falsa alarma de tu sistema nervioso, lo que significa que no representa un peligro real ni requiere que actúes siguiendo sus impulsos.6https://www.sbm.org/healthy-living/myths-about-chronic-pain Esta perspectiva se aplica cuando el médico ya ha evaluado el dolor y descartado una patología activa que requiera tratamiento específico.
¿Para qué tipos de dolor crónico es útil la terapia psicológica?
La terapia psicológica es especialmente relevante en el dolor nociplástico —así lo clasifica la IASP—: aquel en el que el sistema nervioso amplifica la señal de dolor sin que haya daño tisular activo ni lesión nerviosa que lo explique.
En todas estas condiciones, la terapia trabaja en paralelo al tratamiento médico, no lo sustituye.
No es aprender a aguantar. Es sufrir menos.
¿Por qué el dolor persiste aunque no haya daño?
La definición de la IASP (International Association for the Study of Pain) actualizada en 2020 describe el dolor como «una experiencia sensorial y emocional desagradable asociada o similar a la asociada con daño tisular real o potencial». La clave está en ese último tramo: similar a la asociada con daño tisular.
Lo que esto significa en la práctica es que tu sistema nervioso puede mantener una señal de dolor activa incluso cuando ya no existe ningún daño físico que la justifique. Este proceso se llama sensibilización central: el sistema nervioso se vuelve progresivamente más sensible a estímulos que antes eran neutros o manejables.
Piénsalo así: si durante meses cada movimiento de tu espalda ha venido acompañado de dolor, tu cerebro aprende a anticipar esa señal. Con el tiempo, el umbral se reduce. El sistema nervioso no está “fallando”: está haciendo exactamente lo que está diseñado para hacer. El problema es que esa respuesta de alarma ya no es proporcional al riesgo real.
Este es uno de los principios que guía el trabajo de psicoeducación del dolor: entender por qué el dolor es real sin ser sinónimo de daño es, en sí mismo, terapéutico. Hay evidencia de que comprender el mecanismo del dolor reduce su intensidad percibida.
Beneficios de la terapia psicológica para el dolor persistente
Muchas personas que llegan a consulta con dolor crónico han probado ya bastantes cosas: medicación, fisioterapia, técnicas de relajación. Algunas han funcionado parcialmente; otras, apenas. El punto de partida no es añadir una herramienta más a la lista, sino hacer un análisis individual de qué está manteniendo el patrón activo. A partir de ahí, el trabajo apunta a estos resultados:

Mayor disposición ante sensaciones desagradables
Desarrollar habilidades psicológicas para enfrentar las sensaciones corporales incómodas sin luchar contra ellas ni reaccionar de manera impulsiva. Esto ayuda a reducir el desgaste emocional y físico asociado al dolor.
Distancia emocional frente a pensamientos negativos
Aprender a observar tus pensamientos desde una perspectiva más serena, disminuyendo su impacto sobre tu sufrimiento. Por ejemplo:
- “Este dolor es insoportable y nunca va a terminar”.
- “¿Y si no puedo asistir a la celebración de mañana?”.
- “Es injusto tener que pasar por este suplicio diario”.
Clarificación de tus valores
Identificar lo que realmente importa en tu vida: cómo deseas invertir tu tiempo y la manera en que quieres comportarte contigo y con los demás. Este enfoque te permitirá construir una vida más significativa, incluso en presencia del dolor.
Reincorporación progresiva a tus actividades
Exponerte, de forma gradual y adaptada a tus capacidades físicas actuales, a las actividades que has estado evitando. Este proceso ayuda a recuperar autonomía y mejorar la calidad de vida.
Buscamos reducir el impacto del dolor y que puedas vivir plenamente a pesar de las dificultades
Fibromialgia y migraña crónica: cómo se trabaja en terapia
Los casos que siguen son ejemplos compuestos a partir de patrones clínicos habituales. No representan personas reales.
Caso 1: Fibromialgia

Olatz lleva años enfrentándose a los desafíos de vivir con fibromialgia. Cada mañana, se despierta con dolores musculares y articulares que la hacen sentir como si hubiera corrido una maratón mientras dormía.
La fatiga extrema limita su capacidad para realizar incluso las tareas más simples del día a día. Además, la dificultad para concentrarse aumenta su frustración y afecta su confianza.
Estos síntomas físicos también están impactando su vida social. Con frecuencia, se ve obligada a cancelar planes en el último momento debido a la falta de energía o a un dolor repentino.
Ha buscado alivio en medicamentos, fisioterapia y técnicas de relajación, pero hasta ahora solo ha encontrado soluciones temporales. A pesar de sus esfuerzos, no logra recuperar el control sobre su vida.
En terapia, trabajamos en dos frentes
Por un lado, identificar qué conductas de evitación estaban reduciendo su actividad diaria más allá de lo necesario; por otro, desarrollar una relación diferente con las sensaciones físicas, sin que cada señal corporal activara automáticamente el modo alerta.
Poco a poco, Olatz fue reincorporando pequeñas actividades que había abandonado: quedar con una amiga, salir a caminar aunque fuera diez minutos. El dolor no desapareció, pero dejó de dictar cada decisión.
Caso 2: Migraña
Raúl lleva años lidiando con migrañas que, en un principio, eran ocasionales y de corta duración. Sin embargo, con el tiempo, se han vuelto mucho más frecuentes y debilitantes, hasta el punto de acompañarlo más de la mitad de los días del mes. Describe el dolor como “inaguantable”.
El ataque suele iniciar con un intenso dolor punzante en el lado derecho de su cabeza. A este síntoma, a menudo, se suman náuseas, mareos y una aguda sensibilidad a la luz, los sonidos fuertes y los olores.
Siguiendo el consejo de su médico, Raúl comenzó a identificar posibles desencadenantes de sus migrañas. Hoy tiene una lista de factores que evita a toda costa:
- Hace todo lo posible por mantener el estrés bajo control.
- Dejó de comer chocolate.
- Dejó de asistir a conciertos.
- Monitorea los cambios bruscos de temperatura.
A pesar de estos esfuerzos, la situación no ha mejorado. Por el contrario, se siente cada vez más limitado por el dolor persistente, a pesar de haber ajustado repetidamente las dosis y tipos de analgésicos.
Cuando aparecen los primeros síntomas, Raúl sigue un ritual inquebrantable: interrumpe cualquier actividad, toma dos pastillas, cancela todos los compromisos de los próximos días y se encierra en su habitación con las persianas cerradas.
El impacto de las migrañas va más allá del dolor físico. Cada ataque desencadena una fuerte reacción emocional que combina enfado, tristeza y desamparo, lo que afecta significativamente su estado de ánimo y su vida cotidiana.
En terapia:
El análisis funcional reveló que el ritual de Raúl ante los primeros síntomas —interrumpir todo, encerrarse, cancelar compromisos— estaba reforzando la señal de peligro del sistema nervioso. En terapia exploramos qué parte de ese ritual era realmente necesaria y qué parte era conducta de evitación entrenada.
También trabajamos la hipervigilancia hacia los desencadenantes: la lista de factores a evitar era tan extensa que había dejado de ser una herramienta para convertirse en una fuente de ansiedad anticipatoria.
Gradualmente, Raúl recuperó tolerancia a la incertidumbre y redujo el impacto emocional de los ataques. También observó que la hipervigilancia hacia los desencadenantes comenzó a disminuir, lo que contribuyó a reducir la ansiedad anticipatoria.

Factores psicológicos que intensifican el sufrimiento
1. Luchar contra el dolor

- Los esfuerzos por controlar, reducir o eliminar las sensaciones corporales suelen ser ineficaces a largo plazo.7McCracken, L. M., & Vowles, K. E. (2014). Acceptance and commitment therapy and mindfulness for chronic pain: Model, process, and progress. American Psychologist, 69(2), 178-187. https://doi.org/10.1037/a0035623
- Hipervigilancia al dolor: tendencia a monitorizar de forma constante las señales corporales en busca de indicios de que el dolor va a aparecer o empeorar. Pero cuanta más atención se dirige al cuerpo en busca de señales de alarma, más señales detecta el sistema nervioso.
- Aunque es comprensible buscar alivio, estas estrategias a menudo contribuyen a un sufrimiento “añadido”, asociado con:
- Frustración, al no obtener los resultados esperados.
- Estrés, generado por la constante lucha contra el dolor.
- Tristeza, al sentir que el problema persiste.
- Desesperanza o depresión, ante la falta de soluciones efectivas.
- Tensión muscular, que puede agravar las sensaciones dolorosas.
2. Evitar actividades

- Cuando evitas actividades por temor al dolor, las consecuencias suelen ser peores que el malestar que tratas de evitar:
- Tu vida se reduce, limitando experiencias y haciendo el día a día menos satisfactorio.
- El dolor gana poder, al reforzar su impacto en tus decisiones.
- Aparecen emociones secundarias:
- Culpa.
- Tristeza.
- Ansiedad.
- Sensación de que los demás no entienden.
3. Mitos del dolor crónico

- Las creencias erróneas sobre el dolor crónico pueden aumentar innecesariamente tu sufrimiento.
- “Si tengo dolor, debe haber una causa orgánica que lo explique”.
- “Si me duele es que tengo daño físico”.
- “Si me duele al moverme, voy a generar más daño en los tejidos”.
- “Si el dolor no aparece en las pruebas, es que me lo estoy inventando.”
- “Los medicamentos son la única solución a mi dolor”.
- “Si me duele más, debo aumentar la dosis de analgésico”.
4. Catastrofizar el dolor

- La catastrofización es la tendencia a anticipar el peor resultado posible ante una señal de dolor:
- “esto no va a mejorar nunca”, “no voy a poder aguantar”, “algo grave debe estar ocurriendo aunque no aparezca en las pruebas”.
- No es exageración ni debilidad: es una respuesta comprensible del sistema nervioso ante una experiencia que lleva tiempo sin resolverse. El problema es que la catastrofización amplifica la señal de alarma, aumenta la percepción de intensidad del dolor y reduce la tolerancia a la actividad. Es uno de los factores psicológicos con mayor respaldo empírico como factor que mantiene el sufrimiento en dolor crónico.
Si necesitas saber más sobre el abordaje psicológico del dolor crónico en Bilbao y online, no dudes en contactarme. Ofrezco terapia online y presencial, adaptada a tus necesidades:
Si después de leer esto crees que puede ser útil, el siguiente paso es una llamada de 15 minutos.
Lo que dicen quienes han pasado por consulta
Cada proceso es distinto. Esto es lo que describen algunas personas que han pasado por consulta.
Tarifas y consulta gratuita
La terapia que ofrezco tiene una duración limitada y un enfoque basado en evidencia. No hay un número fijo de sesiones: depende de cada caso y lo vamos valorando. El objetivo es que notes cambios reales y que puedas funcionar de forma autónoma en el menor tiempo posible.
El precio por sesión de 60 minutos es de 70€. No hay compromiso de número mínimo de sesiones. Si en algún momento sientes que la terapia no está yendo en la dirección que esperabas, lo hablamos. Es parte del proceso.
Tanto si estás en Bilbao o Bizkaia como si prefieres terapia online, el formato y el seguimiento son idénticos.
Y te recuerdo que puedes agendar una entrevista telefónica gratuita de 15 minutos sin compromiso, para así conocernos y solventar tus dudas.
Preguntas frecuentes sobre el tratamiento del dolor crónico:
¿Qué es el dolor crónico desde la psicología?
Puede tener una causa física identificable —artritis, neuropatía, dolor oncológico—, estar vinculado a sensibilización central sin daño activo —fibromialgia, lumbalgia crónica— o combinar ambos mecanismos.. En todos los casos, los factores psicológicos modulan su intensidad, su impacto y la respuesta al tratamiento. Entre dichos factores se pueden destacar:
- Pensamientos catastrofistas.
- Ansiedad anticipatoria ante la reaparición o intensificación del dolor.
- Gestión de emociones secundarias al dolor físico: tristeza, irritabilidad, culpa, miedo.
- Manejo del estrés.
- Tendencia al aislamiento social.
¿Cuándo puede ser útil la psicología en el dolor crónico?
La psicología puede aportar herramientas relevantes en cualquier tipo de dolor crónico, independientemente de si tiene una causa física identificada. Lo que la psicología trabaja no es el «origen» del dolor, sino los factores que amplifican el sufrimiento: la hipervigilancia a las señales corporales, las conductas de evitación, la catastrofización, el impacto emocional y la pérdida de actividades valiosas.
Si tu dolor lleva meses presente y está limitando tu vida, la evaluación psicológica tiene sentido — con o sin diagnóstico médico claro.
¿Existe una “cura” para el dolor crónico?
No siempre es posible erradicar completamente el dolor crónico, especialmente si tiene causas complejas. La psicoterapia se centra en reducir su impacto tanto a nivel emocional como físico.8McCracken, L. M., & Morley, S. (2014). The Psychological Flexibility Model: A Basis for Integration and Progress in Psychological Approaches to Chronic Pain Management. Journal Of Pain, 15(3), 221-234. https://doi.org/10.1016/j.jpain.2013.10.014 Para ello, se vale de herramientas como:
- Aprender a responder de una forma menos reactiva a toda experiencia corporal: sensaciones, emociones, pensamientos e impulsos.
- Identificar los factores psicológico que agravan el dolor y/o te alejan de vivir la vida que quieres.
- Fomentar, de forma gradual, la realización de actividades valiosas en presencia de dolor.
¿Puedo hacer terapia psicológica si ya estoy siguiendo tratamiento médico para el dolor?
Sí, y de hecho es el escenario más habitual. La terapia psicológica no sustituye el tratamiento médico ni la fisioterapia: trabaja en paralelo, sobre los factores psicológicos que modulan la experiencia del dolor. El modelo biopsicosocial del dolor reconoce que los factores biológicos, psicológicos y sociales interactúan simultáneamente en la experiencia dolorosa. Abordar solo la dimensión biológica —con medicación o técnicas físicas— deja sin tratar los procesos de pensamiento, evitación y gestión emocional que frecuentemente amplifican el sufrimiento. Si lo deseas, puedo coordinarme con tu médico de referencia.
El tratamiento psicológico del dolor crónico es compatible con —y complementario a— cualquier tratamiento médico en curso.
¿Qué es la kinesiofobia?
La kinesiofobia es el miedo al movimiento basado en la creencia de que moverse generará más daño físico. Es uno de los mecanismos más estudiados en dolor crónico y explica por qué muchas personas reducen su actividad muy por debajo de sus capacidades reales.
El problema es que la inactividad mantenida perpetúa el ciclo: el sistema nervioso interpreta la evitación del movimiento como confirmación de que el movimiento es peligroso. Trabajar la kinesiofobia —con exposición gradual y psicoeducación del dolor— es parte central del tratamiento.
¿Todavía necesitas aclarar alguna cuestión?
Estoy aquí para ayudarte. ¿Empezamos?



